Aplicaciones del Cobre
/ Energía sustentable / Motores eficientes
Una característica importante de los motores en general
es que el costo operacional suele ser superior a su costo
de adquisición. Dependiendo del tiempo de funcionamiento
y de la potencia de su rendimiento, un motor puede costar
en consumo de 25 a 150 veces su valor de compra. Es por eso
que vale la pena apostar a una política de administración
de motores, minimizando los gastos con un uso eficiente y
adecuado de la energía eléctrica.
En el mercado global, altamente competitivo, mantener costos
de procesos reducidos puede significar una diferencia entre
el éxito y el fracaso de muchos productos. Los motores
eficientes ayudan a reducir los costos del negocio y el tiempo
perdido en los procesos de producción.
La promoción de motores eficientes en la industria
ha aumentado la competitividad del sector, ya que los sistemas
electromotores representan un porcentaje significativo de
sus costos. Típicamente, el tiempo de retorno de la
inversión en motores eficientes varía de 6 meses
a 3 años, lo que justifica económicamente su
utilización.
Más allá de la preservación ambiental
y el desarrollo sustentable, un motor de alto rendimiento
genera bajas pérdidas de energías, reduce notablemente
la elevación de la temperatura y presenta una mayor
vida útil en comparación con un motor convencional,
gracias a que poseen mayores cantidades de cobre.
Los motores eficientes poseen otros beneficios adicionales,
como:
• Trabajar a temperaturas menores y ser más
resistentes a las variaciones de tensión que los motores
convencionales.
• Tener un factor de potencia media superior al de los
motores convencionales equivalentes.
• Ser más silenciosos que los motores convencionales.
• Adicionalmente, muchos fabricantes ofrecen garantías
extendidas para motores eficientes.
Aunque los motores modernos tienen rendimientos relativamente
altos, gracias a la alta conductividad del cobre, se han creado
nuevos diseños que permiten un mejor aprovechamiento
energético, ahorrando así energía.
Los motores convierten la energía eléctrica
en trabajo mecánico y durante este proceso se pierde
inevitablemente una cierta cantidad de energía, pérdidas
que pueden clasificarse en dos categorías: constantes
y según la carga.
Las pérdidas constantes consisten en pérdidas
por fricción en los cojinetes, en el ventilador de
enfriamiento o simplemente en el núcleo de acero. En
cambio, las pérdidas por carga se deben principalmente
a la resistencia eléctrica de los bobinados.
Los motores eficientes fueron diseñados para reducir
al mínimo las pérdidas constantes por carga.
Con estos diseños, se genera menos calor residual y,
por ende, se requiere menos energía para enfriar el
motor. Esto permite emplear un ventilador más pequeño,
obteniendo un doble ahorro y una operación mucho más
silenciosa.
La carcasa de los motores eficientes tiene la misma altura
entre centro, eje, diámetro y agujeros de fijación
que los motores convencionales, pero se diferencia por ser
más larga en el extremo opuesto al de la transmisión,
para acomodar mejor y en forma más eficiente los bobinados
y el núcleo.
La mayoría de los motores funcionan en forma muy eficiente
durante casi todo el período de operación cuando
están bajo régimen de plena carga. Los motores
eficientes se diseñaron para ahorrar energía
logrando una mejor eficiencia en un rango de entre media y
plena carga.
Para lograr el máximo ahorro, es primordial especificar
motores eficientes en la etapa inicial de todo proyecto.