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En
Estados Unidos la incidencia de cáncer de esófago
ha crecido 500% en los últimos 30 años.
Alrededor de 16.000 norteamericanos son diagnosticados
anualmente con cáncer de esófago, siendo
el reflujo esofágico, una etapa previa al desarrollo
de un cáncer. |
Pero existe una nueva esperanza para combatir estas negativas
cifras. Se trata de una nueva técnica llamada ablación
de radiofrecuencia, que consiste en utilizar calor
para destruir las células anormales que se alojan
en el esófago. El tratamiento dura 1 hora y media
y es ambulatorio.
Un pequeño dispositivo de cobre adosado a una cámara
se inserta en el esófago, envía olas de energía
(a través del cobre) hacia las paredes del esófago,
destruyendo así células precancerígenas
y permitiendo que células normales se desarrollen.
Los médicos en distintos centros hospitalarios de
Estados Unidos están probando la técnica y
el dispositivo. Además, un nuevo estudio publicado
en la edición de mayo de la Revista de Medicina de
New England, informó que entre los pacientes que
tenían displasia o formación de células
precancerígenas de grado bajo, el 90.5% de los que
recibieron el procedimiento estaban libres de células
precancerígenas a los doce meses después del
tratamiento. De los que tenían displasia de grado
alto, el 81% había erradicado por completo las células
anormales.
"Los resultados muestran un hallazgo muy positivo",
aseguró el Dr. Nicholas Shaheen, director del Centro
de enfermedades esofágicas y deglución de
la Universidad de Carolina del Norte en Chapel Hill.
Cobre
El cobre es un gran conductor de electricidad y calor. Gracias
a su conductividad térmica combinada con su alta
conductividad eléctrica, es ideal para la fabricación
de todo tipo de intercambiadores térmicos. Es de
fabricación versátil, fácil de unir,
tiene una excelente resistencia a la corrosión y
es bactericida, propiedad muy útil para usos en la
medicina, ya que su contacto inhibe gérmenes patógenos.
Fuente: http://www.keyc.com