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Estudios
encuentran una nueva forma de eliminar a la bacteria. |
¿Qué tienen en común Toronto Blue
Jays, Cleveland Browns, St. Louis Rams y Atlanta Falcons?
Todos son equipos deportivos profesionales que han invertido
millones de dólares en sus franquicias. Y han ganado
titulares recientemente por llevar a cabo una batalla costosa
y potencialmente letal: la infección en los casilleros
de vestuario o entre sus jugadores debido a un potente y
virulento patógeno llamado Estafilococo aureus resistente
a la Meticilina o MRSA.
Esta particular bacteria no sólo puede ser letal,
sino que también ha probado ser extremadamente resistente
a los antiobióticos, haciendo difícil su tratamiento.
Como resultado, el MRSA se ha convertido en una fuente común
de infección en los hospitales. Pero estos no son
los únicos lugares peligrosos donde se desarrolla
la bacteria. Los expertos de salud han comenzado a reconocer
otras zonas como los casilleros de vestuario, gimnasios
y recintos de deportes y recreación –incluso
escuelas-, que pueden dar pie al MRSA y enfermedades similares.
Joseph Vignogna es un personal trainer certificado del American
Council of Exercise (ACE) y profesor de Educación
Física en el estado de Nueva York. Él hizo
notar la alerta por el MRSA en su distrito cuando comenzó
a incrementarse en el verano de 2007. “En mi educación
no he recibido entrenamiento para prevenir o tratar el MRSA”,
dice. “Cuando comenzó a salir en la prensa,
en la escuela y en el club solicitamos información
acerca de no compartir la ropa y lavarse las manos con más
frecuencia, indicaciones dirigidas a los estudiantes, profesores
y miembros en general”.
“Realmente no estoy seguro acerca de qué más
se puede hacer para prevenir este problema. Quizás
los profesores pueden entregar más información
a los estudiantes directamente, o las escuelas y clubes
de salud pueden implementar reglas estrictas acerca de salubridad”.
El cobre y las aleaciones de cobre como latón y bronce,
son inherentemente bactericidas. De acuerdo a Cooper Development
Association (ICA Estados Unidos), estudios cuidadosamente
documentados en los últimos años muestran
que, cuando es limpiada regularmente y sometida a una práctica
de higiene, las superficies de cobre eliminan más
del 99,9% de MRSA y otras bacterias dentro de dos horas.
Luego de haberse aprobado el test, cinco grupos de aleaciones
basadas en cobre están registradas en la Agencia
de Protección Medioambiental como materiales bactericidas
de superficie sólida –una designación
que legalmente permite asociarlos con políticas de
salud, incluyendo el ataque contra la bacteria MRSA.
El Centro Médico de la Universidad de Carolina del
Sur es uno de los tres hospitales en Estados Unidos que
están realizando pruebas médicas para determinar
la efectividad del cobre en reducir MRSA y otras bacterias
dentro de sus dependencias. Michael Schmidt, PhD y vicepresidente
del Departamento de Microbiología e Inmunología,
reconoce que los hospitales y centros de atención
no son las únicas áreas donde las políticas
públicas de salud deberían estar enfocadas.
“Los lockers o casilleros de vestuario son probablemente
peores que los hospitales en la propagación del MRSA”,
dice Schmidt, “porque ellos no tienen la rigurosidad
ni el rigor de un hospital”. Las dependencias deportivas
en particular tienen un alto riesgo cuando se expande la
bacteria y los deportes de contacto tales como fútbol,
rugby y lucha libre, tienen el potencial de causar abrasiones
o heridas abiertas que incrementan el riesgo.
“El cuerpo humano es como una ciudad emparedada y
los microbios están constantemente tratando de alcanzar
esas paredes”, explica Schmidt. “Nuestra piel
es como el velcro para los microbios, cada
vez que nos exponemos a algo compartido, como los lockers
o los baños comunes, nos estamos abriendo a las infecciones”.
Actualmente, las franquicias deportivas, escuelas y colegios
tienen otra herramienta para reducir el número de
potenciales bacterias dañinas que pueden hallarse
en los recintos atléticos: las aleaciones de cobre,
fabricadas con materiales sólidos y durables, constituyen
una acción bactericida efectiva.
Existe una creciente lista de productos y aplicaciones de
cobre que los dueños, entrenadores y managers pueden
instalar en los recintos para eliminar así la dañina
bacteria. Expertos como Schmidt recomiendan que, además
de estas defensas antimicrobiales, aumenten los regímenes
de higiene, particularmente en recintos deportivos y donde
se realicen actividades que incluyan el contacto con otras
personas.
“Creo que los líderes deportivos comenzarán
a apreciar la significancia del cobre, especialmente dentro
de los lockers y estarán dispuestos a invertir en
esos materiales para proteger a los atletas del virus MRSA
y otras bacterias”, dice Schmidt. “El cobre
es una solución práctica y económica”.
“El MRSA ha mutado desde el hospital hasta la comunidad”,
añade Schmidt. “Las personas están más
alertas ahora”.
Fuente: http://www.marketwire.com